Aularios Campus Juan Gómez Millas de Marsino Arquitectos

Como parte de la Iniciativa Bicentenario que llevó a cabo la Universidad de Chile, estos dos edificios cuyo objetivo principal fue lograr la integración de todo el campus, poseen 76 metros de largo y  se caracterizan por su forma palíndrome, es decir, no tienen espaldas y se puede ingresar a ellos desde cualquier parte. Cuentan con 14 salas de estudio, auditorios, una pasarela que los recorre por completo y una fachada compuesta por material aireado y cristales serigrafiados. Sus niveles tienen una altura de 3,6 metros entre pisos.

Autor: Marsino Arquitectos
Ubicación: Las Palmeras 3425, Ñuñoa, Santiago, RM, Chile
(Entre Avenida Grecia y las calles Capitán Ignacio Carrera Pinto, Premio Nobel y Avenida José Pedro Alessandri)
Equipo profesional: Jorge Marsino P., María Inés Buzzoni G., Diego Achurra Q.
Arquitectos Colaboradores: Alejandra Powditch, Vallerie Haquin
Constructora: Serinco Ingenieria y Construcciones Ltda.
Proyecto Cálculo: Claudio Hinojosa T., Hinojosa Ingeniería Asociados Ltda.
Inspección Técnica: IDIEM Universidad de Chile
Área construida: 17787 m²
Año proyecto: 2010
Año construcción: 2011 – 2012
Publicaciones: Architizer, ArchDaily, Revista BIT 103
Fotografías: Felipe Díaz Contardo

Cuando se creó el campus Juan Gómez Millas de la U. de Chile en 1966, sólo existía la Facultad de Ciencias, pero a ésta se le fueron sumando otras facultades humanistas; el problema fue que lo hicieron en forma desordenada, sin que existiese conexión entre ellas. Esta situación cambió con la construcción de la primera etapa del Plan Maestro, que fue aprobado en el año 2010 y que contempló el cambio de perfil de todo el campus antes del año 2015.

Los aularios, dos de tres edificios del masteplan, fueron inaugurados el año 2012 y cuentan con 28 salas y cada una de ellas es equipada con la última tecnología en iluminación, acústica y mobiliario y con capacidad total para 2.610 alumnos más. Éstos, incluyen espacios de entretención para estudiantes y cafeterías públicas a las que se accede por calle Las Palmeras. Además, estos espacios tienen dos pisos subterráneos, porque la idea es sacar estacionamientos y liberar el campus de autos en superficie para devolverle parte del recinto a la ciudadanía.

El diseño de estos fue adjudicado vía licitación pública a los arquitectos de la consultora Marsino y tuvieron un costo de $ 7.000 millones, financiados por la universidad. Los $ 33.000 millones restantes, para levantar la etapa dos (instalar un centro cultural) y tres (mejorar el paisajismo) con apoyo del Ministerio de Educación.

Diseño Palíndrome y Conectividad
A nivel de emplazamiento, los aularios, se relacionan mediante los espacios intersticiales del campus, generando un circuito continuo en un sistema transversal común a todas las facultades, integrándose en un nuevo espacio público.  Los arquitectos debieron abordar el desafío de integrar los volúmenes al conjunto sin espalda, de modo que los usuarios pudiesen ingresar desde distintos lugares. Es por ésto que pensaron en una forma palíndrome o figura con anverso y reverso, legible por ambos lados, hacia adelante y atrás.

Para ello, se diseñaron recorridos similares en un sentido y otro, de modo tal que los estudiantes de las facultades de periodismo pudiesen entrar, recorrer, dar la vuelta, bajar y seguir hasta la facultad de filosofía y viceversa. Ésto permitiría la accesibilidad y conectividad universal, logrando la integración de los espacios públicos del campus, en base a una circulación continua y conexión de los distintos niveles, sin segregación espacial.

Volumetría y Circulación
Cada uno de los dos edificios tiene una capacidad para albergar 870 alumnos. Están compuestos por dos subterráneos de estacionamientos, un piso zócalo con cafetería, servicios higiénicos, sala de estar de alumnos, bodegas y recintos técnicos para instalaciones, más dos pisos de 14 aulas con diferentes capacidades. Los edificios son de 76.8 metros de largo (de muro a muro), 11.5 de ancho y otros 20 m de alto aproximadamente. La altura de entrepisos es de 3.6 metros en todos los niveles, de modos que los aularios siempre se ven iguales.

Son edificios idénticos e invertidos en el sentido diagonal, dejando liberado el nivel inferior (piso zócalo) para que puedan traspasarlo transversalmente. Además, tienen dos rampas: por el frente se sube del primer al tercer piso y se puede cruzar y bajar al segundo, en cambio, para llegar arriba, no se necesita subir y dar la vuelta, se pueden utilizar las escaleras y ascensor. La solución está en transitar, no en subir a determinado piso, para lograr una mayor integración entre niveles.

Memoria de los arquitectos
El proyecto Aularios surge de un concurso público de Anteproyectos organizado por la Universidad de Chile, cuyo objetivo fue obtener el diseño de un prototipo de edificio de aulas, que fuese capaz de resolver una carencia en infraestructura educacional, que en su repetición, permitiera ordenar desde lo formal la heterogeneidad de edificaciones existentes en el Campus Juan Gómez Millas, además de dar solución al creciente aumento de matrículas de las diversas facultades que lo habitan. Se propone así un módulo repetitivo. Un artefacto palindrómico, sin espaldas, que logra relacionarse armónicamente con los edificios existentes y se integra al espacio público del Campus sin interrumpir los recorridos existentes.

Concepto y Desarrollo: Siguiendo los criterios de accesibilidad universal y conectividad, las principales estrategias se centran en lograr la integración de los espacios públicos de los aularios al plano de campus, mediante la circulación continua y la conexión de diferentes niveles sin segregación. De esta manera los aularios establecen una dialéctica que en su desarrollo longitudinal devienen del plano noble del campus al primer y segundo piso (y viceversa) permitiendo la continuidad en el sentido transversal a nivel de zócalo, donde se encuentran en un patio cubierto el estar de alumnos y la cafetería.

Proyecto: Cada aulario cuenta con 14 salas de uso flexible, con capacidades de 45 a 120 alumnos, que permiten el uso concéntrico para el debate o lineal para una cátedra. Adicionalmente, en cada aulario hay dos aulas dobles, tipo auditorio, que se pueden unir o dividir con un panel móvil acústico. El acondicionamiento interior de salas considera cielos reflectantes y absorbentes en un diseño verificado con simulaciones computacionales.

Material y Ambiente: El proyecto, abordado íntegramente bajo los conceptos de eficiencia energética y sustentabilidad, cuenta con ahorro de agua potable, ventilación e iluminación natural y recuperación de frío/calor de los estacionamientos subterráneos, aislación envolvente y una segunda piel que otorga un adecuado factor de sombra sobre las fachadas y circulaciones. Eficientes sistemas de control centralizado para el control de acceso, aire acondicionado, calefacción, ventilación e iluminación fotosensible, entre otros, contribuyen a lograr las mejores condiciones de habitabilidad interior y exterior para el desarrollo de las actividades de pregrado y postgrado del Campus.

Innovación e Ícono: El sentido del proyecto y el enfoque de la innovación propuesta es la exploración de la conectividad, obteniendo como resultado un volumen palindrómico, la máxima expresión de la integración, ya que se desarrolla volumétrica y programáticamente igual en ambos sentidos, logrando además que cubierta y fachada se integren a una envolvente continua.

Para mayor información:
Sobre su estructura y método de construcción, revisa: Revista BIT 103
Contacta a los autores por mail a: arquitectura@marsino.cl o visita su página web en: Marsino Arquitectos