Constanza Gaggero, diseñadora: “En Chile sólo falta profesionalizar los procesos de diseño”

(Noticia publicada por Chilediseño)

Este lunes estuvimos junto a Constanza Gaggero, diseñadora radicada en Londres y fundadora del estudio Gaggeroworks, que ofrece consultoría en diseño para los más importantes museos de la capital inglesa, en una charla organizada por la UDD y Chile Diseño, donde conversamos sobre “Narrativas visuales: Diseño e identidad cultural desde Londres”.

En la oportunidad, la diseñadora nacional habló sobre las diferencias culturales que influencian los resultados de diseño y cuál es el rol del diseñador en el desarrollo de una identidad cultural, además de mostrar una selección de los proyectos de identidad visual que su estudio ha desarrollado en Londres.

En entrevista con Chile Diseño, Gaggero nos habló de la profesionalización de los procesos, además del valor de la disciplina y otros detalles:

¿Cuáles son las mayores diferencias culturales en el diseño entre Chile e Inglaterra?

Yo creo que la mayor diferencia está en que los procesos son distintos, no en el resultado final ni en la parte creativa del tipo de ideas, sino que en los procesos, sino que en cada persona que es parte de un proyecto tiene super identificado cuál es su parte y qué es lo que tiene que hacer. En ese sentido los procesos son muy claros y muy simples porque cada uno se ajusta a lo que tiene que hacer en su especialidad, con mucho respeto a los otros, y de una manera muy profesional, entonces no hay choques ni discusiones redundantes, porque está claro en el principio el trabajo.

¿Eso también tiene que ver con que en Londres el diseño es una disciplina más respetada y conocida en su valor?

Sí, en el fondo todos los actores de un proyecto, tienen claro cuál es el rol del diseño en lo que están pidiendo, entonces el encargo es muy preciso. Los brief de diseño son súper claros, y tienen estudiado desde el plan de marketing y audiencias, hasta el calendario de trabajo está definido desde el inicio, entonces no hay mayores problemas. Generalmente están todos muy conscientes del rol del diseño y de por qué se encarga diseño. En ese sentido son bien respetuosos de la disciplina.

¿Y en cuanto al perfil de los diseñadores?

Son muy parecidos a los diseñadores locales, la diferencia es que los diseñadores son más genéricos y el diseño gráfico puntualmente es bien específico, en el sentido en que tienen conocimientos bien definidos; pero por otro lado y aprendizajes que se van adquiriendo de manera paulatina. Aquí en Chile tenemos conocimiento de tipografía, pero allá por ejemplo no tienen los mismos conocimientos. La ventaja de la educación chilena es que el diseño gráfico se enseña desde una perspectiva bien particular y allá lo ven con profundidad después de años de práctica, y en Chile creo que sólo falta profesionalizar los procesos, porque en cuanto a lo creativo creo que estamos igual. Es el cómo llegar al resultado final y definir qué debe hacer cada persona dentro del equipo, y que nadie se cruce. Creo que por ahí hay algo que aprender.

En el tema de las diferencias en el trabajo con museos de allá y acá tú has sido muy propositiva en cuanto a los encargos, ¿hay más libertad allá a la hora de proponer líneas gráficas?

Allá el sistema gráfico está tan estructurado, uno al principio lo encuentra restrictivo y por lo tanto no hay espacio para proponer nada. Uno viene con esa imagen de que el diseño gráfico debe ser súper expresivo, pero cuando entras en la dinámica de que el diseño de un museo tiene que ver con presentar algo que no pasa por uno, sino que debes ser un catalizador de la visión del museo, entras en una dinámica muy rica porque las ideas son escuchadas porque vienen del contenido y no desde la forma. Y yo creo que se aplica no sólo en museo, sino en manejo de marcas y en todo, que parte desde una idea clave y luego se desarrolla.

Sobre la metodología de trabajo desde el contenido, ¿cómo definirías tus procesos?

Primero uno define la temática desde el contenido, investigar, leer, es mucha pega pero te la hacen bastante fácil, pero la gente que hace el encargo te pasa toda la información contextual, y desde ahí leer al respecto. Luego el tema de formar un equipo interdisciplinario con especialidades distintas hace que sea el punto de partida ideal, y de ahí en la práctica, yo siempre parto desde que las identidades gráficas están seteadas, en ese sentido uno siempre parte del contenido, luego la idea, y que desde la idea se produce gráficamente algo. Y en la práctica más puntual y técnica, tengo un calendario organizado y la gente que me ayuda cumple los plazos como un relojito es bastante fácil porque uno planea la campaña: planteo proyecto de entrega, la parte conceptual que es como la iea, después muestras cómo se podría visualizar y una vez que aprueban esa etapa pasas a producción, y de ahí empiezas a producir las piezas y luego supervisión del trabajo de equipo, dirección de arte y es súper flexible en el sentido de que el cliente, por ejemplo los museos con más recursos tienden a contratarte para todas las etapas, pero hay veces que también toman una idea buena, quizás un par de piezas claves y hasta ahí no más llegan, y a veces externalizan eso. Entonces les doy la opción de qué es lo que necesitan para que vean qué es lo que pueden tomar como servicio.

Y hablando de la era de la digitalización, de la era de Pinterest, de Instagram, donde las ideas están a un click, ¿cómo manejas el tema del punto de partida de la creación? 

Yo no veo Pinterest, me pasa que son puras ideas procesadas, uno puede sacar como visualidades interesantes, cosas que se vean lindas, cosas que te den cierta sensación a veces, pero en general el contexto en el que fueron creadas o la razón por la que fueron hechas no tiene nada que ver con lo que estás haciendo, entonces partir desde ahí me parece que es como vacío, que en el fondo puedes replicar algo que no se va a perpetuar pero no tiene ningún peso. Me pasa que mis referencias no aparecen desde el mundo del diseño, sino desde la literatura, el arte, desde los mismos museos, o para los libros el texto mismo, cuando lees el libro entiendes el contexto, el personaje que está detrás, ahí se me prende la ampolleta, entonces la forma final que va a tener eso responde a ese contenido, es un reflejo visual del mismo, entonces ver referencias puede ser de materialidad, pero creo que es mucho menos importante que partir desde el contenido.

Para conocer más de su trabajo visita Gaggeroworks.co.uk