Hotel Remota Patagonia de Germán del Sol

El Hotel Remota es proyectado por Germán del Sol, arquitecto galardonado con el Premio Nacional de Arquitectura de Chile en el año 2006.

Como todas sus obras, está llena del saber constructivo donde la madera está presente tanto en el exterior de la fachada como en la carpintería interior, a través de un trabajo artesanal y de carácter original

.En ella, la arquitectura establece un vínculo entre la ciudad y la naturaleza, entre lo medido y lo incalculable.

Funda un interior que permite vivir con libertad inmersos en la brutalidad del lugar, donde antes no había nada construido y se hace patente su virginidad.

Arquitecto: Germán del Sol
Ubicación: Ruta 9, Puerto Natales, Km.1,5 Camino a Parque Nacional  Torres del Paine, Provincia de Última Esperanza,  Patagonia occidental, Magallanes, Chile.
Cliente mandante: Inmobiliaria Mares del Sur Ltda.
Equipo de diseño: José Luis Ibáñez, Francisca Schüler, Carlos Venegas.
Gráfica: Rodrigo Arenas.
Superficie terreno: 4,31 Ha
Superficie construida: 5.213 m2
Presupuesto: 35 UF/ m2 (US$ 1.145/ m2)
Año proyecto y construcción: 2004-2005.
Cálculo estructural: Pedro Bartolomé
Construcción: SALFACORP S.A.
Asesores técnicos: Egar Monsalve, Francisco Arriagada, Claudio Molina (SALFACORP S.A.)
Instalaciones sanitarias: Carlos Pérez.
Proyecto eléctrico: Carlos Marnell.
Proyecto de climatización: Favio Restovic.
Proyecto de iluminación: Germán del Sol.
Materialidad: estructura de hormigón armado, cierros de panel Obscon con núcleo de poliestireno expandido de alta densidad revestidos en membrana asfáltica pintada negra, pavimentos de piedra pizarra, cubiertas de grava y 30 cm de pasto natural.
Proveedores de materiales: TEP, Termocret.
Fuentes: reportaje de emb construcción, ARQ 63 (scielo), infomadera.
Fotografías: Guy Wenborne y Michael Turek (ArchDaily), web Remota Patagonia Lodge

Concepto de “Remoto” por Germán del Sol.
Remoto es tal vez, el lugar geométrico donde se cumple para cada uno  el objetivo común de todo viaje, que es quizá, tomar una distancia que sea fecunda (viajar no es necesariamente irse a la punta del cerro) con la vida cotidiana de cada uno, para que desaparezcan los detalles sin importancia y se pueda entender la totalidad… Remoto no es lo mismo que lo desconocido.

Un lugar remoto se reconoce como tal, uno sabe que ha llegado, porque siente que el viaje está cumplido,  y uno es devuelto suavemente hacia su propio jardín,  como quien se tira de cabeza a una piscina a medida que entra en el agua, empieza a ser devuelto suavemente a la superficie.

Creo que un lugar remoto hace presente lo desconocido, aquello que no sabemos: quién no ha tenido la experiencia de estar tendido  una noche mirando las estrellas de espaldas en la playa, o en un barco,  y haber pensado….”no somos nadie“, este pensamiento un poco depresivo  yo lo entiendo más bien como,…”esto me recuerda todo lo que no sabemos“…  aunque la playa, las estrellas y nosotros todos seamos conocidos, lo desconocido, o lo inesperado aparecen en la naturaleza brutal  cuando la aparente certeza de la ciudad se retira,  en ese sentido la playa o la cubierta de noche, son remotos de la casa donde paramos.

La construcción en un territorio apartado supuso a lo menos dos cosas: la invención de un paisaje y un esfuerzo exigido a la materia, dejando de lado el problema de la distancia. Los materiales utilizados en obra, fueron movilizados y preparados para enfrentar cierto abandono, el mismo que dio forma al paisaje donde se emplaza.

Descripción de la obra.
El Hotel Remota es una obra en armonía con su entorno, que alude a las tradición e historia local de la Patagonia. La belleza de esta obra radica en la capacidad de mimetización con la naturaleza que poseen los volúmenes mediante el material, color  y la cubierta verde inclinada de unos 30 cms que hace que los pabellones se confundan en ella, de modo que no irrumpen en ella, pese a la forma de contenedores que emulan a los galpones utilizados en los trabajos realizados, comúnmente, en la zona.

La obra emerge del suelo a partir de la composición de tres pabellones que forman una U abierta que mira hacia el seno de la Última Esperanza, el glaciar Balmaceda y a la cordillera del Paine, delimitando un espacio central, que da origen a una plaza que, emulando la majestuosa vastedad del paisaje en La Patagonia, conserva la vegetación del lugar y posee algunas rocas erráticas a modo de menhires que abundan en esta zona de pasado glacial. Este jardín interior es recercado por dos pasajes que conectan los edificios.

Los volúmenes, de dos pisos de altura contienen las habitaciones (72 en total) y se encuentran a los costados y el volumen principal en forma de V contiene los espacios de estar y servicios. En su planta baja, se ubica el restaurante y el bar y los salones, en el bloque inferior las cocinas, lavandería, comedores de servicio, oficios y oficinas de administración del hotel en la parte superior; en la planta alta en cambio se ubican las salas de reuniones que poseen 137 y 177 m2 de área, un salón tipo auditorio y habitaciones de servicio.

Además, en su perímetro poseen pasillos a doble altura, con ciertos quiebres en la planta, para acentuar ciertas vistas del lugar.  Los pabellones poseen un recorrido ascendente que conecta por medio de una rampa distintas salas de estar que se encuentran escalonadas, conectadas entre sí por escaleras intermedias, cuya circulación remata en el comedor.

Los pabellones, a su vez, están conectados, a un cuerpo algo apartado, mediante un pasadizo de gravilla vallada con piezas de madera aserrada que conduce hacia el denominado SPOT (sala para el ocio total) que posee una piscina climatizada, un sauna y un jacuzzi, al aire libre, revestidos con piedra pizarra, al igual que los pisos del hotel.

Las fachadas de los pabellones son similares, consistentes en machones verticales de madera de pino radiata teñidos de negro e inclinados entre sí y alternados en toda la altura, para evocar la geometría de los cercos patagónicos curvados por el viento, presentando así, la forma de empalizada.

Constructivamente, las fachadas están formadas por sándwich de OSB y aislante, para resguardar el confort térmico al interior de los recintos. Entre ellos, se dispusieron ventanas que, como señala Germán del Sol, “son tajos dibujados con trazo grueso que se repiten con monotonía para unir los tres cuerpos alrededor de la plaza vacía, a la manera de los galpones de trabajo propios de una estancia en La Patagonia”.

En la carpintería interior, destaca el techo calado con finalidad acústica, se trata de un techo de lamas a base de tablones de pino radiata, separadas a pulgada y media, con traveseros repartidos de forma aparentemente aleatoria, pero que encierran una geometría pensada funcionalmente, tamizando además algunas áreas de luz proveniente de las lucarnas del techo.

El aspecto rústico conseguido en el trabajo artesanal de la madera se debe al trabajo de carpinteros locales que además se encargaron de los detalles de puertas y ventanas.

Para las primeras se usó la estructura clásica de bastidores y montantes que con pequeños giros cambia radicalmente la percepción del que reside en el hotel, dejando espacio a leves inclinaciones en sintonía a los ángulos empleados en las fachadas, utilizando negro y blanco en estos elementos, sin dramatizar el estilo brutalista de la decoración y detalles del espacio interior.

En el interior de las habitaciones se emplearon secciones de troncos decorativos a modo de entramado pesado, reforzando el estilo, al dejar a la vista la imagen primitiva de la corteza de estos elementos, para dar espacio a la estética tosca, rupturista, tradicional y rústica de lo remoto.

Además, la luz cálida y amarillenta existente en el edificio que se cuela por los vanos de las ventanas, en conjunto con los fogones circulares, dispuestos en algunas de las salas de estar, genera una atmósfera hogareña y familiar, ideal para acoger al afuerino.

Esta obra, sin lugar a dudas, se encuentra ubicada en un lugar “inalterado y remoto”, abriéndose con ella un espacio para contemplar la inmensidad del paisaje que invita al relajo y contemplación del vasto territorio y belleza del paisaje virgen.

Descargas en pdf:

Memoria Arquitecto-Hotel Remota Patagonia-Germán del Sol
Hotel Remota Patagonia-Planta General_600
Hotel Remota Patagonia-Planta Estar_600
Hotel Remota Patagonia-Planta Estar_1200
Hotel Remota Patagonia-Planta Cubierta
Hotel Remota Patagonia-Elevaciones
Hotel Remota Patagonia-Cortes_01
Hotel Remota Patagonia-Cortes_02

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