Lanzamiento de Fundación CILUZ

Este jueves 21 de noviembre fue el lanzamiento oficial de Fundación CILUZ, comandada por la arquitecta Ximena Muñoz, quien tiene una larga trayectoria trabajando con la iluminación, tanto en el ámbito del diseño, desarrollo, calidad de vida y sustentabilidad.

Para la arquitecta, el tema se volvió una prioridad luego de cursar un Máster en Diseño de Iluminación en Milán. Al regresar a nuestro país se dio cuenta de que había que hacer algo, aprovechando los avances tecnológicos en materia de iluminación, y trabajando por ese objetivo fue que creó la empresa Sullilab, cuyo producto era la lámpara Sulli, que funciona con energía solar y que resultó un beneficio para quienes no tienen acceso a la energía eléctrica en zonas extremas de Chile.

¿Cómo nace CILUZ?

“Nace hace 4 años desde la idea de que falta educación respecto de la luz en Chile. Es necesario acercar la información técnica a la gente común, a quienes no saben cómo ahorrar energía ni aprovechar este recurso a su favor”, destacó la arquitecta.

El objetivo de Fundación Ciluz es enseñar todas las posibilidades que permite la luz, desde el arte hasta su producción con el autoconsumo energético, así como combatir la contaminación lumínica, que afecta a las personas y a su salud.

Muñoz sostine que falta fiscalización en este tema. “La Agencia de Sostenibilidad Energética administra los fondos del gobierno para los recambios del alumbrado público y vela por la eficiencia energética, pero nadie se preocupa por el efecto de la luz en las personas”, aseguró.

Dentro de los problemas provocados por el efecto de la luz, Muñoz comentó que en algunos países de Europa se encuentran trabajando hace bastante tiempo en hacer un mejor uso de la luz artificial para mejorar la calidad de vida de las personas, especialmente en las zonas donde hay menos luz natural y preocupantes cifras de enfermedades como el Trastorno Afectivo Estacional, un problema relacionado con la falta de luz en los meses de invierno, muy similar a la falta de luz que se vive en la zona sur austral de nuestro país.

“Para enfrentar estos problemas es que existe la ‘iluminación circadiana’ (adapta la luz artificial al biorritmo de las personas), que permite simular la luz del día y así regula el ciclo del cuerpo”, aseguró.

“Es importante que haya manejo de la luz artificial según zona geográfica; por ejemplo aquí se maneja la luz de igual manera en el norte y en el sur, donde hay muchísimas diferencias lumínicas, y por eso mismo queremos empezar a trabajar con las regiones australes, llevando tecnología a colegios y edificios públicos”, finalizó Muñoz.

En Fundación CILUZ, junto a su fundadora, trabajan su equipo y sus directores Macarena Pola, Diseñadora Industrial, co fundadora de Santiago MakerSpace y SuliLab; Paulina Villalobos, arquitecto Universidad de Chile, Master en Iluminación arquitectónica en la Universidad de Wismar, Alemania y directora de la iniciativa Noche Zero; Annie Dufey economista, ex secretaria ejecutiva del programa Energía 2050 del Ministerio de Energía; Soledad Onetto, periodista, Carlos Finat, ingeniero civil eléctrico, director ejecutivo de Acera; Felipe Assadi, arquitecto, decano facultad de Diseño y Arquitectura Universidad Finisterrae y Patricio Urtubia, abogado y dedicado al desarrollo de programas educativos para el sistema escolar.

La metodología de CILUZ es que a través de distintos cursos, talleres y workshops dictados por docentes expertos en iluminación puedan enseñar a los alumnos de forma constante y modular. A la fecha, Ciluz tiene cerca de 300 ex alumnos, quienes han estudiado temas relacionados a la arquitectura, arte, paisajismo, espacio público, diseño de luminarias y experimentación con los materiales, además de energía solar fotovoltaica para niños y adultos.

Vía: Chilediseño