Casa Cuidador en Hijuela El Durazno

Casa Cuidador en Hijuela El Durazno

Casa Cuidador en Hijuela El Durazno

emA Arquitectos proyectaron este refugio para el propietario de granja que cuida el sitio de 500 há, lugar del parque público para el ciclismo de montaña.

 

Autor: emA Arquitectos
Arquitectos: Orlando Etcheberrigaray y Klaus Matuschka
Área construida: 76 m2
Año: 2012
Publicaciones: Dezeen y ArchDaily
Fotografías: Marcelo Cáceres

Contexto

La comuna rural de Lo Barnechea, en la zona noreste de la ciudad de Santiago, es el escenario de esta pequeña casa de 76 m2 revestida de roble diseñada por el estudio de arquitectura emA.

El acceso al área es público, pero controlado, y sólo está abierto para andar en bicicleta o trotar, ya que esta es un área de preservación ecológica.

La Casa del Conserje de Hijuela El Durazno está diseñada para integrarse naturalmente en el entorno.

Un techo vertical oscuro hecho de una estructura metálica y cubierto con tejas de asfalto, incorpora aleros, respiraderos y un sistema de chimenea que evita el sobrecalentamiento.

El aislamiento térmico en el falso techo retiene el calor durante el clima más frío.

El revestimiento de madera de roble en las paredes exteriores tiene un grosor de 70 milímetros, lo que ofrece a la casa una mayor resistencia térmica, para adecuarse mejor al clima de la precordillera.

Construida por la empresa constructora Nautilus, la casa se asienta sobre pilotes metálicos, lo que la hace menos invasiva en el terreno circundante.

Memoria de los arquitectos

El encargo consistió en desarrollar una pequeña vivienda para el cuidador de un fundo que corresponde a una reserva ecológica en el límite urbano de la ciudad de Santiago y que siendo privado, tiene acceso libre para la práctica de mountain bike.

La condición rural del lugar, el clima de montaña y la idea de generar un punto de acceso y control al lugar, motivó la tipología arquitectónica de la vivienda.

Esto se trabajó en dos temas: una cubierta vertical y oscura y una envolvente de madera color natural. Estas condiciones sumadas a las ventanas de color negro, dan como resultado una construcción neutra frente al entorno.

La puerta de acceso, de color rojo, resalta sobre el resto de la vivienda.

A su vez, el emplazamiento se realizó de forma que cumpliera con las condiciones del encargo así como optimizar el asoleamiento.

Exterior

La gran cubierta, protege del agua y nieve en los meses de invierno y de la alta insolación de los meses de verano.

Esto apoyado con el uso de aleros, a los cuales se incorporaron rejillas que funcionan en conjunto con la chimenea superior, para generar flujo de aire en el entretecho, lo que ayuda a evitar el sobrecalentamiento en los meses cálidos.

Para los meses fríos, se trabajó con aislación a nivel del cielo falso, lo que permite mantener la temperatura en el interior.

La madera del revestimiento de muros exteriores, de roble de 70 mm. de espesor, está dispuesta con sus caras sin cepillar y ordenada de manera regular.

Esto da como resultado una envolvente de gran resistencia térmica, con una composición ordenada y de gran textura.

Frente a la vivienda, se generó un espacio exterior cubierto, el cual funciona como pórtico de acceso y estar exterior.

El sistema constructivo escogido fue estructura metálica y placas de madera. Esto permitió un montaje rápido y al trabajar con pilotes, ser menos invasivo en la superficie del terreno.

Interior

En su desarrollo interior, los recintos se definieron por dos áreas, según requerimientos de privacidad.

Hacia el nororiente, los dormitorios y baño, hacia el norponiente el estar comedor y cocina.

Se optó por aislación incorporada en el interior de los muros, así como en cielos y losa de piso.

 

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