Casa Poli de Pezo Von Ellrichshausen

Cubo arquitectónico sobre los acantilados de Coliumo. La casa ha aparecido en más de 20 revistas internacionales de arquitectura y diseño, ha obtenido premios múltiples: Bienales de Santiago de Chile 2006 y Montevideo 2006. El año 2016 fue escogida como una de las 10 mejores obras de concreto del mundo por The Guardian.

Autor: Pezo Von Ellrichshausen, Mauricio Pezo y Sofia Von Ellrichshausen
Ubicación: Coliumo, Chile
Colaboradores: Maqueta: Jorge Silva
Superficie terreno: 10000m2
Superficie construida: 180 m2 (US$ 370/m2)
Constructora: PVE
Cálculo: Cecilia Poblete
Instaladores: Sanitarias: Alberto Silva / Eléctricas: Claudio Mora
Año proyecto: 2002
Año construcción: 2005
Publicaciones: “Casa Poli es elegida como uno de los 10 mejores edificios hechos de concreto” por María Paz Jaramillo-17 de febrero del 2016; La Tercera
Premios: Mejor Obra en la Bienal Iberoamericana 2006, Montevideo, Uruguay.
Mies Crown Hall Americas a la mejor obra emergente de la década en 2014, Illinois, USA.
Top 10 Arquitectura en Concreto, Rowan Moore, Revista The Guardian, UK.
Bienales de Arquitectura, Santiago de Chile, 2006
Fotografías: Casa Poli: Rodrigo Quinones /Top 10: deasy/penner&partners
Video:  Animación Christopher Rose

Memoria

La obra está ubicada en la Península de Coliumo (a 550 km al sur de Santiago), un sector rural apenas poblado por campesinos, pescadores artesanales y un tímido turismo estival. Esta situación apartada condicionó nuestra operación de dos maneras. Por un lado, debíamos trabajar con una tecnología arcaica y una mano de obra local carente de especialización. Por otro lado, teníamos que intervenir un paisaje idílico, cuya abrumadora perfección tarde o temprano sería perturbada.

Siempre es difícil resistir la tentación de alcanzar el borde, de sentir la caída, estando frente a un acantilado.
Hay una sensación de vértigo un poco morbosa. Pero, en este caso, la resistencia del suelo nos obligó a confinar la operación en una pequeña pieza retirada del borde: una figura compacta que dejamos sin escala ni referencias que suavizaran su dureza.

Una vez establecida la posición del volumen, fue necesario elevar el suelo hasta recuperar al menos dos cosas: la sensación de un podio natural rodeado de nada y esa lectura morbosa y en primer plano del pie del acantilado,  donde revienta el mar contra las rocas.

A su vez, dividimos el suelo interior en tres plataformas que se adaptan a la topografía natural. La triple altura de la plataforma más baja, orientada al noroeste, pretende contener la dimensión aérea del lugar; con toda su impresión de desprendimiento y gravedad.

Sumamos estas primeras operaciones a una organización programática que debía alternar una casa de vacaciones con un centro cultural; con actividades de reunión, trabajo y galería de arte.  Esto establecía una vocación contradictoria: el interior debía mediar entre una dimensión muy pública y otra más íntima e informal. Es decir, debía ser medio monumental y medio doméstico, sin que una calidad le pesara a la otra.

Por lo tanto, decidimos no nombrar los recintos por sus funciones y más bien dejarlos sin nombre y sin función, como meras salas más o menos interconectadas, para luego llevar todo el programa de servicio hacia el perímetro, hacia un muro exageradamente grueso (un espesor habitable) que actuaría como fuelle.

Dentro de esta masa vaciada quedan la cocina, las circulaciones verticales, los baños, armarios y una serie de balcones interiores (que protegen las ventanas del sol y de la lluvia, hacia el norte y el oeste). Eventualmente, todos los muebles y objetos domésticos podrían guardarse dentro de este perímetro, liberando el espacio para múltiples actividades.

Además de esta organización programática debimos considerar la necesidad de muros de soporte para montar exposiciones. Esto evitó la obviedad de hacer una gran vista al mar y, en cambio, nos dio la medida para conciliar una serie de diferentes cuadros de paisaje con una cantidad variable de situaciones interiores.

Toda la obra se hizo con concreto artesanal (una masa que se arruinará naturalmente) con moldajes de madera sin tratar. Su construcción se realizó (con una pequeña betonera y cuatro carretillas) en estratos horizontales que hacían coincidir los niveles de vaciado de la mezcla con la medida de un panel de media tabla.

Una vez terminada la obra gruesa, reutilizamos toda la madera maltratada de los moldajes para revestir los muros interiores y para hacer unos paneles correderos que, alternativamente, servirían tanto para cubrir el programa perimetral de servicio como para proteger las ventanas cada vez que la casa se abandone.

Funcionalidad
Casa Poli debe su nombre a la idea del prefijo poli, que designa a muchos, varios o hartos. De ahí su funcionalidad arquitectónica que logra servir de casa vacacional y albergue para un centro cultural; con actividades de reunión, trabajo y galería de arte, todo en un mismo lugar y en perfecta armonía.

Esta situación estableció una vocación contradictoria, pues el interior debía mediar entre una dimensión muy pública y otra más íntima e informal. Es decir, debía ser medio monumental y medio doméstico, sin que una calidad le pesara a la otra.

Por ello, sus diseñadores decidieron no bautizar o nombrar los recintos por sus funciones, y dejarlos sin nombre y sin destino, como meras salas más o menos interconectadas, para luego llevar todo el programa de servicio hacia el perímetro interior, hacia un muro exageradamente grueso de espesor habitable que actuaría como fuelle.
Dentro de esta masa vacía se ubican la cocina, las escaleras, los baños, armarios y una serie de balcones interiores que protegen las ventanas del sol y de la lluvia, hacia el norte y el oeste.

Para efectos prácticos en caso de ser requeridos los espacios para sala de exposiciones, todos los muebles y objetos domésticos se pueden guardar dentro de este perímetro, liberando el espacio para múltiples actividades.
Además de esta organización programática, se consideró la necesidad de un mayor metraje en los muros exteriores de soporte para montar exposiciones murales. Esto evitó hacer grandes ventanales con vista al océano, lo que es común para toda casa a orilla del mar.

Construcción
Toda la obra fue realizada en base a concreto de manufactura artesanal, sin más herramientas que una pequeña betonera y cuatro carretillas. Las formas fueron dadas por el uso de moldajes de madera en bruto, dispuestos en estratos horizontales que hacían coincidir los niveles de vaciado de la mezcla con la medida de un panel de media tabla.

Una vez que se logró terminar la obra gruesa, se reutilizó toda la madera maltratada de los moldajes para revestir los muros interiores y para confeccionar los paneles correderos que se utilizan para cubrir los espacios perimetrales de servicio y como protecciones de ventanas cuando la casa se deja cerrada.

Reconocimientos
La obra ha recibido importantes reconocimientos internacionales, destacando entre otros el Comended Prize AR Awards for Emerging Architecture (Lóndres, 2005), el Premio Calidad Arquitectónica de la XV Bienal de Arquitectura (Santiago, 2006) y el Premio Mejor Obra de la V Bienal Iberoamericana de Arquitectura (Montevideo, 2006).

La Casa Poli ha sido ampliamente publicada en libros tales como el Phaidon Atlas of the 21st Century (Phaidon, Lóndres, 2008) y Architecture Now 5 de Philip Jodidio (Taschen, Colonia, 2007) y en importantes revistas, entre ellas 2G (Barcelona), Arquitectura Viva (Madrid), Architectural Record (Nueva York), MARK (Amsterdam), A+U (Tokio) y Domus (Milán).

Los Top 10 de la Arquitectura en Concreto

Rowan Moore en el artículo del The Guardian, señala que la Casa Poli fue seleccionada entre los top 10 de arquitectura de concreto, por sobre los arquitectos Frank Lloyd Wright  y Oscar Niemeyer a quienes define como “Maestros del Concreto” porque es:

“una casa en un promontorio donde las dificultades de acceso limitan las sutilezas en su construcción. El resultado es una estructura cuya pureza cúbica es compensada por una aspereza en su substancia, y donde las huellas de los moldes de madera en el concreto dan la sensación de una inusualmente exaltada cabaña de madera”

Construida en un terreno de una hectárea en la Península de Coliumo, Casa Poli es una edificación cúbica de 180 metros cuadrados, rodeada de acantilados y un paisaje rocoso, que fue diseñada en diferentes niveles y con habitaciones que se adaptan dependiendo de su función como casa de veraneo o espacio cultural.

Las otras obras escogidas:

1.  Panteón, Roma.
Posiblemente de Apollodorus de Damasco, 126 d.C

Monumento de la antigua Roma, fue realizado en los tiempos del emperador Adriano. En la época los romanos aún no usaban el concreto reforzado, por lo que el Panteón se construyó sólo con concreto. Con este, según afirma Rowan Moore, se logró un efecto que nadie más ha podido igualar.

“El verdadero momento de genialidad es la manera en que, después de cierta cantidad de distracción con las columnas corintias  y decoraciones de mármol en sus niveles inferiores, el diseño se resuelve en el puro óculo circular de su parte superior, sin vidrios, que produce que un haz de luz se amontone adentro, como un sol interno”. (Rowan Moore)

2.-Unité d’Habitation, Marsella, Francia
Le Corbusier, 1952

Le Corbusier, uno de los maestros del hormigón, diseñó este complejo residencial después de la Segunda Guerra Mundial, cuando la necesidad de vivienda se hallaba en su apogeo.

“El concreto tiene la habilidad de ser primitivo y tecnológico, pesado y leve, de combinar las propiedades del acero con las del barro. Le Corbusier sabía como manejar este espectro mejor que nadie […] Es a la vez un transatlántico flotando a su lugar desde el cercano Mediterráneo y un pedazo de las montañas de los al rededores, rectangularizado, arca y Ararat a la vez”. (Rowan Moore)

3. Restaurante Los Manatiales, Ciudad de Mexico
Félix Candela, 1958

La edificación, ubicada en Xochimilco, Ciudad de México, contiene una sala con capacidad para cerca de mil personas que se forma a partir de cuatro paraboloides hiperbólicos.

“Si bien muchos arquitectos e ingenieros han usado el concreto reforzado para producir estructuras de apariencia liviana y que apenas tocan el suelo, pocos han usado arcos y bóvedas en forma de parábolas para dirigir la fuerza estructural del material con mayor eficiencia […] El efecto anti-gravitacional de este edificio es “particularmente mágico”

4. Banco de Londres y América del Sur, Buenos Aires
Clorindo Testa, 1966

Ubicado en el centro de la ciudad porteña, el Banco de Londres y América del Sur es una estructura que en su exterior está compuesta por grandes piezas de hormigón en forma de membrana, que conforman un interior de espacios amplios y niveles diversos.

“El arquitecto italiano-argentino Clorindo Testa no estaba particularmente interesado en lograr que el concreto pareciera liviano, al menos desde fuera, en cambio saca desde el suelo una estructura extraordinaria que tiene algo del esqueleto de un dinosaurio”

5. Saint-Jean de Montmartre, París
Anatole de Baudot, 1904

“De Bault no resolvió que la ligereza gótica también se puede obtener de una construcción sin detalles góticos como los arcos en punta o bóvedas. August Perret lograría después esto con la radiante Notre Dame du Raincy , pero Saint-Jean-de-Montmartre entra en la lista bajo la virtud de haber sido un pionero” […] Un intento un poco torpe para comprender los principios de la arquitectura gótica en el concreto reforzado, pero al mismo tiempo entrañable y heroico”

6. SESC Pompéia, São Paulo
Lina Bo Bardi, 1986

La brasilera Lina Bo Bardi hizo este centro comunitario pensado para el encuentro y recreación de las personas. Con tres torres de hormigón unidas a través de puentes, este espacio incluye una biblioteca, una piscina, un auditorio y un restaurante.

“Conociendo que el cambio de vientos políticos podrían llevarse proyectos con conciencia social como este, Bo Bardi lo hizo parecer una fortaleza: una ciudadela de la libertad, fue llamada. Las aberturas de las ventanas, que parecen hechas a partir de los puñetazos de un hombre de las cavernas, son increíbles”.

7. Portuguese National Pavilion, Expo 98, Lisboa
Álvaro Siza,  1998

Fue realizada en la desembocadura del río Tajo, para la Exposición Mundial de Lisboa en 1998.  De 70 metros de alto, la placa central de esta construcción tiene un espesor de 20 centímetros, y es sujetada por dos estructuras que se alzan a sus costados.

“Las propiedades del concreto reforzado, en particular su habilidad de colgar a la vez que de ser una bóveda, y alcanzar altas resistencias con espesores mínimos, son usadas al máximo. Un clásico de hacer que un diseño  parezca hecho sin esfuerzo, cuando la ingeniería y construcción en éste es todo lo contrario”

8. Eberswalde Technical School Library, Alemania
Herzog and de Meuron, 1999

Sobre de las placas de concreto de este edifico, aparecen impresas imágenes que seleccionó el artista Thomas Ruff, las mismas que se pusieron también sobre bandas horizontales de vidrio. Ambos materiales se pusieron a un mismo nivel en la fachada de la construcción, generando que la luz transformara el espacio en dos: uno de día, en que la librería aparece con una superficie aparentemente uniforme, y otro de noche en que las partes transparentes muestran luz, generando una oposición con el espacio sólido.

“En los ´90 podría haberse pensado que la lista de “Cosas que hacer con el concreto” se había agotado. A Herzog and the Meuron sin embargo, se les ocurrió algo innovador”

9. St John’s Abbey Church, Collegeville, Minnesota
Marcel Breuer, 1961

Sacred Sites

Esta maravilla de hormigón in situ es un peldaño en el diseño moderno de la arquitectura religiosa en los Estados Unidos. Hay que admirar a los grandes árboles de hormigón que soportan el techo y la bandera de campana dominante que protege a la iglesia.

“Basado en la premisa de que quienes asistieran a los servicios religiosos de la iglesia St. Jonhn´s necesitarían una construcción que permitiera mayor participación, el espacio interior de este edificio fue diseñado como una gran sala sin columnas y con una base trapezoidal”

Casa Poli: Síntesis de la Obra en los Top 10

Casa Poli está ubicada en la península de Coliumo, comuna de Tomé, a 40 km al norte de Concepción y 550 km al sur de Santiago. La situación singular de estar sobre un sitio rodeado de acantilados de granito y mar por tres lados, ha determinado el carácter extremo y radical de su arquitectura.

Se emplaza en un sector rural de escarpados roqueríos a orilla de mar, apenas poblado por unos cuantos campesinos y pescadores artesanales, a lo cual se puede sumar una pequeña afluencia de turistas en temporada estival. Esta situación apartada, condicionó la construcción a trabajar con una tecnología arcaica y una mano de obra local carente de especialización. Por otro lado, tuvieron que intervenir un paisaje hasta ese momento idílico, cuya abrumadora perfección tarde o temprano sería perturbada.

Pese a estar a orillas de un acantilado, lo que siempre llama a la tentación de construir al borde del vacío, la resistencia del suelo obligó a retroceder unos metros, confinando el emplazamiento a una pequeña pieza retirada del borde.

Una vez establecida la posición final para edificar, fue necesario elevar el suelo hasta recuperar dos sensaciones arquitectónicas perdidas al haber retrocedido respecto al borde del acantilado, como son el efecto de estar en un podio natural rodeado de nada, al igual que la morbosidad de estar en primer plano frente al acantilado sintiendo el reventar del mar contra las rocas

Puedes ver además Análisis y Dibujos del blog de alumnos de la Escuela Politécnica Superior de la Universidad de San Pablo CEU en: Dibujos a Mano Alzada EP CEU Casa Poli

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Arquitectura, Arquitectura en concreto, Casa Poli, Mauricio Pezo, Pezo Von Ellrichshausen

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