Edificio Escuela de Arquitectura UC por Gonzalo Claro

En el borde sur del Campus Lo Contador, en Santiago, se emplaza el nuevo edificio de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica de Chile; su diseño es el resultado de un concurso público y es obra del arquitecto chileno Gonzalo Claro.

Autor: Gonzalo Claro y Arquitectos Asociados
Equipo profesional: Gonzalo Claro, Pablo Levine, Luis Abengózar, Luis Laliena, Carola Ureta
Ubicación: El Comendador 1936, Providencia, Región Metropolitana, Chile
Colaboradores: Equipo de Diseño: Sarah Kutz, Rafaela Behrens
Superficie terreno: 2000 m2
Superficie construida: 1500 m2
Mandante: Escuela de Arquitectura UC
Cálculo: Alberto Ramírez
Especialistas: Sustentabilidad: Juan Pablo Vásquez, Paisajismo: Imara Hassler
Año proyecto: 2013
Año construcción: 2016
Materiales: Proveedores: Concret Doctor, Brimat, DUOMO, Ingelam.
Publicaciones: Revista Ambientes, ArchDaily, Web del autor
Premios: Primer Lugar Concurso Edificio Docente y de Investigación Escuela de Arquitectura UC
Fotografías: Philippe Blanc, Erieta Attali

La estructura se despliega como un volumen de madera laminada de dos alturas que se apoya sobre un zócalo de hormigón a la vista. La estructura de pilares y vigas de madera se ordena modulada de manera de facilitar la faena de prearmado, montaje y traslado, aprovechando las dimensiones de los tableros sin necesidad de cortes que conforman su entramado de piso. La estructura se deja a la vista y la expresión del edificio es la manifestación de cómo trabajan sus cargas. La pieza de madera suspendida sobre el plano del suelo salva una luz de 21 m entre sus apoyos y deja su cabezal poniente en voladizo el cual se constituye en un nuevo zaguán de acceso al Campus.

Este volumen, en la zona superior,  acoge las oficinas de los profesores de la Escuela de Arquitectura, liberando el suelo y su cubierta para desplegar los programas que servirán de soporte de la vida más pública del edificio; un patio cubierto a nivel de suelo protegido de la lluvia y un auditorio en la terraza superior abierta a la Casona y al cerro, un mirador a la altura de las copas de los árboles. Se incluyeron además espacios importantes para la comunidad de la escuela, como un patio cubierto y un auditorio en la terraza, el que se abre hacia la casona y al cerro.

El edificio posee además la ambición de ser sustentable desde su origen, al estar estructurada en madera, un recurso renovable y con baja huella de carbono y los procesos de montaje de armado seleccionados que disminuyen el tiempo de construcción, como faena en seco que al disminuir el tiempo de construcción reduce el impacto sobre el barrio y sus habitantes, lo que sumado al uso de recursos pasivos como ventilación cruzada natural intenta reducir el acondicionamiento climático mecanizado favoreciendo que sea un edificio energéticamente eficiente, mediante el uso de recursos pasivos como la ventilación cruzada natural.

Si bien su programa es principalmente de uso privado es un edificio con una fuerte vocación pública, abre su antejardín a la ciudad y vuelca su actividad académica interior hacia la calle generando una nueva relación de porosidad inédita del campus con el barrio en cual se emplaza y su comunidad.

Opiniones del jurado respecto a la obra.
…”trasciende eso sí la pura estrategia, porque no sólo eleva el auditorio dotando a todo el campus e incluso al barrio de un nuevo espesor, de un horizonte inédito; la gracia es que lo hace sobre un volumen de 2 niveles, sobre una plataforma baja que permite que haya relación entre este nuevo nivel y el suelo del campus (…) Como consecuencia de esta compactación de los construido, el volumen resultante es amable con sus vecinos, sean estos los de escala residencial del barrio como la escala patrimonial de la casona

Se buscó responder a las necesidades a escala del campus a partir de una pieza de escala doméstica que se sumara a la secuencia de casas que constituyen el borde sur de la Escuela de Arquitectura. La forma busca responder esta búsqueda mediante una operación inicial: liberar el suelo y la cubierta para ofrecer ambas al barrio. De esta manera el programa se desarrolla en un cuerpo de dos plantas que contiene el programa suspendido sobre el plano del suelo. En los extremos del volumen se disponen los espacios que servirán como soporte de la vida más pública: un patio cubierto, protegido de la lluvia y una terraza abierta sobre la Casona y el cerro.

El edificio reconoce y se estructura en los dos sistemas presentes en el lugar: por un lado mantiene el trazado masivo de pircas, muros gruesos y pesantes, que contienen la pendiente y por otra parte, trabaja con la arquitectura aérea, articulada, de pilares y vigas de madera que se encuentra en los espacios tal vez más reconocibles de la Escuela; sus túneles, el refectorio y la capilla.

Las pircas se mantienen y guían el recorrido al interior del conjunto; el acceso no es directo sino a través de una sucesión de etapas marcado por las gradas y los giros. La llegada al corazón del campus, sus patios y espacios públicos, se hace así progresiva y veladamente. Estos muros de contención se transforman en sus extremos en los apoyos del volumen liviano que se posa sobre ellos.

El programa se dispone libremente al interior de la trama de pilares y vigas. Los despachos de los profesores se sitúan a todo el largo de la fachada sur sobre la calle en los dos niveles.

El ciudadano de a pie percibirá una fachada activa, en movimiento y cambio, las lámparas de los escritorios de los profesores que se encenderán al caer la tarde. Sumado al orden interior del edificio se disponen dos piezas mayores de uso más público y a las cuales se puede acceder libremente desde el campus sin necesariamente entrar al nuevo edificio sumándose al recorrido de las grandes salas de clases como la capilla y el refectorio. Estas piezas se sitúan en los extremos del recorrido del edificio; las aulas docentes se disponen enfrentando al nuevo zaguán a nivel de suelo, como un pabellón sobre el jardín y el auditorio con la cafetería se desarrollan en la terraza del tercer nivel creando un nuevo suelo elevado sobre la calle y el barrio, un mirador a la altura de la copa de los árboles. Un circuito que enlaza y activa los extremos del edificio que se levanta siguiendo el esquema original de la alquería; un volumen lineal que combina la masa de muros gruesos con el entramado de la madera y que si bien se constituye como una pieza nueva se entiende como una prolongación del tejido preexistente que busca preservar.

Esta última operación puede ser descrita como la gran apuesta y el gran aporte del proyecto: llevar el auditorio, el programa más público, al nivel superior (…) La importancia de esta operación radica en que se le introduce al campus algo que hasta este momento no tenía: conquistar el nivel donde aparece la geografía (cordillera y parque metropolitano) como un nivel público

Follaje: Interesaba generar una cierta permeabilidad a la manera de los follajes de los árboles existentes que permitiera entre-ver la actividad del interior de la Escuela y asomarse a la calle. Paradójicamente se quería mostrar la actividad pero ocultar el edificio lo que se constituía una estrategia arquitectónica mostrar el contenido y ocultar el contenedor.

Escalas: En este sentido se buscaba responder a las necesidades a escala del conjunto pero con un volumen aislado y a escala del conjunto pero con un volumen aislado y a escala doméstica que formara parte de la secuencia de cosas que constituyen el costado sur del perímetro de la escuela de arquitectura.

Espacio Público: La forma busca responder este aspecto mediante dos operaciones iniciales liberar el suela y la cubierta para ofrecer ambas al campus. De esta manera el programa se desarolla en un volumen ligero de dos plantas que contiene el programa flotando sobre el plano del suelo. En las fronteras de esta caja, envolviéndola, surgen los espacios que servirán de soporte de la vida más pública un patio cubierto, protegido de la lluvia y una cubierta abierta sobre la Casona y el cerro.

Normativa: La norma permite construir 5 pisos, el encargo sugiere 4 y la propuesta se desarrolla en 3 buscando no sobrepasar la línea señalada por el edificio de arte y que la relación con el edificio de la casona sea equilibrada. Sumado a lo anterior, las tres alturas consideran el nivel de la calle como inicio, para desde él ascender ligeramente en una jerarquía subyacente hasta la cota del zaguán, la plaza y en definitiva el campus.

Tradición: El edificio reconoce y se estructura en los dos sistemas presentes en el lugar por un lado mantiene el trazado masivo de las pircas, los muros gruesos y pesantes, que contienen la pendiente y por otra parte aprende de la arquitectura aérea, articulada, de pilares y vigas de madera que se encuentra en los espacios tal vez más reconocibles de la Escuela. La Alquería y sus túneles, el refectorio y la capilla, los mismos lugares donde se inicia el aprendizaje de la arquitectura.

Estructura: El edificio se muestra claro en todo momento, mostrando en sus fachadas cómo funciona, cómo se articula y cómo se sostiene. Una trama de pilares y vigas de madera laminada dispuestos a 470 cm. a eje corren de oriente a poniente. Los pilares se desarrollan en los tres niveles desde el piso y de ellos se desprenden una retícula de vigas en volado que descansan en sus extremos en grandes cerchas de madera que se apoyan en el piso del zócalo y a su vez conforman las fachadas del edificio que no son más que la expresión de sus límites. A la manera de la Alquería el edificio responde a la condición sísmica con recursos mínimos.

Recorrido: Las pircas que se mantienen guían el recorrido al interior del campus. El acceso no es directo sino secuencial a través de una sucesión de etapas marcadas por las gradas y los giros. La llegada hasta el verdadero corazón del campus, sus patios y espacios públicos, se hace así progresiva y veladamente. Estos muros de contención se transforman en sus extremos en los apoyos del volumen que se posa sobre ellos.

Programa: El programa se dispone libremente al interior de la trama de pilares y vigas. Los despachos de los profesores se sitúan a todo el largo de la fachada sur sobre la calle en los dos niveles. El ciudadano percibirá caminando, una fachada activa, en movimiento y cambio, las lámparas de los escritorios de los profesores que se encenderán al caer la tarde.

Polos: Sumado al orden interior del edificio se disponen dos piezas mayores de uso más público y a las cuales se puede acceder libremente desde el campus sin necesariamente entrar al nuevo edificio sumándose al recorrido de las grandes salas de clases del campus como la capilla, el refectorio y el túnel. Estas piezas se sitúan en los extremos del recorrido del edificio; las aulas docentes se disponen enfrentando al nuevo zaguán a nivel de suelo, como un pabellón sobre el jardín; y el auditorio con la cafetería se ubica en la cubierta del tercer nivel creando un nuevo suelo elevado sobre la calle y el campus, un mirador a la altura de las copas de los árboles. Un circuito que enlaza y activa los polos del edificio. Se levanta siguiendo el esquema original de la arquería, un volumen lineal que combina la masa del adobe con el entramado sincopado de verticales y horizontales de la madera. No se trata de un volumen sino de la prolongación del tejido preexistente que el campus significa.

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