El arte público rediseña la ciudad

Vivimos un proceso de transformación urbana, en el que los proyectos de intervención de la ciudad requieren un nivel de integración que se adapte a las necesidades específicas de los habitantes.

La tradición moderna aplicada en Chile nos había acostumbrado a una ciudad, y a una arquitectura predominantemente monocromática, en donde la intervención de los espacios públicos era incluso considerada vandalismo. Esto se debió en gran parte a la poca experiencia de apropiación ciudadana de los espacios, producto de la juventud democrática en la que vivíamos. Los últimos treinta años han representado una fuerte transición cultural para las sociedades latinoamericanas, la cual no solo se ha visto reflejada en la construcción de ciudad, sino también en diversas transformaciones sociales.

En este sentido, los cambios culturales de las últimas décadas, sumados a la inmediatez propuesta por las redes sociales y la globalización, han llevado el proceso de planificación urbana fuera de las cuatro paredes donde solía desarrollarse. Esto ha generado un nuevo paradigma, que requiere la aplicación de estrategias de acción a nivel local que sean veloces, específicas y medibles.

De esta forma, el urbanismo táctico se hace cargo de esta necesidad, proponiendo nuevas estrategias de acción sobre los espacios subutilizados, como los vacíos en la trama de la ciudad, los espacios abandonados o la reconversión del uso de áreas de la misma. Por consiguiente, el proceso de reapropiación de los espacios públicos ha sido paulatino.  Uno de sus primeros hitos, en esta línea de tiempo, es el Festival Internacional de Teatro a Mil (FITAM), en el cual se hace uso de diferentes espacios públicos y se reprograman temporalmente en pos de la función a presentar. Asimismo, otros festivales de arte urbano, como Hecho en Casa, 100 en 1 Día y OhStgo han puesto sobre la mesa la necesidad de reestablecer el vínculo entre el arte y la ciudad como herramienta de inclusión y participación ciudadana. De igual manera, el arte público propone una nueva relación con la obra, sacándola de los museos y las galerías, a fin de transformarla en elementos con los que los ciudadanos actúan e interactúan.

A su vez, estas estrategias de urbanismo táctico han sido incluidas e implementadas desde el Estado, a través de políticas públicas que tienen una clara influencia en la vida de los ciudadanos, pero también desde el sector privado en un aparente gesto de apertura hacia la ciudadanía. La creación de las plazas de bolsillo, planificadas y diseñadas por el Ministerio de Obras Públicas; el anuncio del cierre vehicular definitivo de la calle Bandera a causa de la intervención del Estudio Victoria o la restauración del Galpón Víctor Manuel, constituyen una evidente muestra de la revitalización de los espacios mediante estrategias urbanas que nacen desde el arte público hacia los ciudadanos.

Autor: Víctor Martínez

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