Humberto Eliash Díaz

Humberto Eliash Díaz, Arquitecto

Mirador Pablo Neruda en Parque Metropolitano, Santiago

Mirador Pablo Neruda en Parque Metropolitano, Santiago / Arquitectos: Carlos Martner, Humberto Eliash, Sebastián Lambiasi y Tomás Westenenk / año 2010-2015

Edificio de departamentos Espuela de Galán

Edificio de departamentos Espuela de Galán / Arquitectos: Fernando Castillo Velasco, Humberto Eliash y Pablo Labbé Ubicado en La Reina / año 2002.

Gimnasio Suizo

Gimnasio Suizo / Eliash Arquitectos

Humberto Eliash, un luchador de y por la arquitectura

Creo que hoy más que nunca es necesario retomar ese papel protagónico de los gremios, donde hace falta más presencia de organizaciones sociales que hagan la mediación entre los grandes poderes (estado y grandes empresas) y la ciudadanía.

 

Entrevistamos a Humberto Eliash Díaz, experimentado y reconocido arquitecto, instalado hasta el próximo mes en la presidencia del Colegio de Arquitectos de Chile. En el año 2009 (Revista D+A edición nº 11) le hicimos la primera entrevista para este medio.

En aquella oportunidad le preguntamos por el estado actual de la arquitectura en Chile y le repetimos la pregunta 20 años después. He aquí su respuesta a ésta y otras interrogantes:

Yo respondí en aquella ocasión que la arquitectura chilena estaba pasando por un buen momento de reconocimiento internacional. Me basaba en la creciente cantidad de encargos, premios y las publicaciones extranjeras que se interesaban por las obras y proyectos que se estaba haciendo aquí, hasta que Pedro Alonso y Hugo Palmarola obtienen el Premio León de Plata en la Bienal de Venecia el año 2014 y el año 2016 se le otorgó el Premio Pritzker a Alejandro Aravena, confirmando esa percepción. A mi juicio ese premio corona un modelo y al mismo tiempo creo que cierra un ciclo.

Yo agregaba en esa entrevista que la crisis económica (me refería a la crisis subprime 2008-09) le haría mal a los arquitectos (por la escasez de trabajo), pero le haría bien a la arquitectura porque se produce un freno a la producción material que obliga a una revisión profunda y a una redefinición de prioridades como ocurrió en Europa durante la posguerra. Creo que hoy va a suceder lo mismo, pero a nivel planetario. La suma de crisis sanitaria y depresión económica global que se nos viene encima nos va a obligar a pensar y vivir de un modo diferente… muchos paradigmas van a cambiar y espero que sea para mejor. La arquitectura chilena será puesta a prueba en estos difíciles momentos y espero que los arquitectos estemos a la altura de los desafíos.

¿En esa época no eras presidente del Colegio de arquitectos, como han sido estos años a la cabeza de un gremio, cultural y políticamente inquieto?

Han sido más difíciles de lo que imaginé. Como dice la famosa canción de Cold Play “Nadie dijo que sería fácil…” Le he tenido que dedicar más tiempo al Colegio de Arquitectos, al Congreso de Arquitectos, a la Bienal de Arquitectura etc. de lo previsto, restando tiempo a mi oficina y mi familia. La actividad gremial de los profesionales está pasando por un tiempo de incertidumbre y también de cambios importantes desde que el año 1981 el gobierno militar quitó atribuciones a los colegios y pasaron a convertirse en Asociaciones Gremiales.

Lo visualizo en estos dos años de gestión y lo veo con mis colegas de otros colegios con quienes hemos compartido en la Federación de Colegios Profesionales las mismas aspiraciones: recuperar la tuición ética, volver a ser entidades de derecho público y tener un rol más activo en la relación entre los poderes y la ciudadanía. Creo que hoy más que nunca es necesario retomar ese papel protagónico de los gremios. Lo podemos ver con el Colegio Médico en esta pandemia cuyo rol ha sido fundamental. Espero que estemos asistiendo a una nueva forma de participación de los colegios profesionales donde hace falta más presencia de organizaciones sociales que hagan la mediación entre los grandes poderes (estado y grandes empresas) y la ciudadanía.

¿Con un reconocimiento académico y profesional indiscutible y consolidado, qué te llevó a buscar la presidencia del Colegio de Arquitectos?

En verdad yo había sido vicepresidente del CA y Presidente de la XII Bienal de arquitectura (año 2000) de modo que mi aporte a la vida gremial ya estaba saldado, pero a raíz de la crisis que vivió nuestro colegio entre 2013 y 2017, que nos tuvo al borde de la quiebra y de perder nuestro patrimonio, con graves conflictos internos, se acercó un grupo de profesores del Departamento de Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile a pedirme que aceptara integrar un directorio de renovación. Lo pensé…lo pensé…lo hablé con mis hijas, con mi médico, con mi banco… y terminé aceptando el desafío sabiendo que paradojalmente esta misión tiene poco o nada que ver con la arquitectura.

A mí lo que me apasiona es la arquitectura pero este cargo es más sobre gestión y administración de recursos humanos y económicos que de la disciplina arquitectónica propiamente tal. Pero lo tomé con mucho entusiasmo y celebro haber sobrevivido y estar terminando el período con todos los indicadores positivos. Por ejemplo, hemos resuelto una deuda de 360 millones de pesos sin pérdida patrimonial, hemos aumentado la cantidad de socios. Recibí el Colegio con 6 delegaciones zonales y lo entrego con 20 delegaciones zonales activas desde Arica a Punta Arenas. Lo recibí con 1.000 seguidores en Instagram y lo entrego con 20 mil. Mejoró la equidad de género y la participación de jóvenes y de regiones.

¿Cómo ha sido para tí la experiencia de liderar el Colegio, tal vez en los años más difíciles, en cuanto a cambios sociales, ajustes y recursos en nuestro país?

Me gusta liderar equipos de trabajo. Concibo el trabajo del arquitecto como un trabajo en equipo, de hecho un edificio no lo puede hacer solamente un arquitecto como un escultor o un pintor puede hacer el 100% de su obra. Lo afronté como enfrento un proyecto de arquitectura de cierta complejidad en mi oficina y que se puede resumir en organizar el trabajo en equipo, armar un partido general fuerte y con objetivos claros y luego desarrollar las partes y las etapas que incluye la coordinación de especialidades y hacer toda la tramitación. El encargo siempre es neutro es uno quien lo puede ver como un problema, como un desafío, como una oportunidad o como un proyecto donde puedo hacer un aporte, que fue mi caso.

En este enfoque sigo las enseñanzas de Fernando Castillo Velasco quien siempre abordó la rectoría de la Universidad Católica, la alcaldía de La Reina o la Intendencia de Santiago como si fuera un proyecto de arquitectura. Lo que hicimos en este Directorio fue revalorizar el Colegio como quien toma una vieja y hermosa casa pero venida a menos, la restaura y la pone en valor arquitectónico, urbano y por consecuencia económico.

Cuando asumimos había muy poco interés en el Colegio, pero al cabo de estos dos años de buena gestión institucional y económica el Colegio se ha convertido en un objeto de deseo y por eso hoy nos enfrentamos a conflictos internos de poder pues aparecieron apetencias que antes no había ya que a nadie le importaba lo que pasara en el Colegio de Arquitectos.

¿Cómo afecta la política en el tipo de ciudad que tenemos hoy en Chile?

La ciudad ha sido, es y siempre será un artefacto político. De hecho su etimología es la misma: polis es la raíz griega de política y de ciudad. Hoy las ciudades chilenas están siendo sometidas a prueba por la tensión social provocada por el estallido social de octubre de 2019 y además por la crisis sanitaria. Ahora se han hecho visibles una serie de problemas urbanos que antes estaban ocultos o disfrazados detrás de indicadores favorables de crecimiento económico o detrás del brillo de algunas obras de arquitectura de mucho valor icónico pero escaso valor social o de interés público.

Los desafíos para la política y para los arquitectos son muy parecidos: cómo lograr ser modernos pero con equidad social y territorial, cómo ser sustentables y no depredar nuestro medio ambiente y cómo hacer ciudades modernas pero cuidando el patrimonio, cómo ser más eficientes con nuestros recursos energéticos y mejorar nuestras fortalezas y desarrollar nuestras capacidades productivas. La contingencia nos ha llevado a participar más de de cerca con la politica, organizar cabildos ciudadanos en todo Chile para una nueva constitución, y ahora a sumar al Comité de Arquitectura de la Salud para aportar iniciativas en esta crisis del covid-19.

¿Cómo ves la participación de la inversión privada a futuro en Chile, versus la inversión y propuestas del Estado?

Creo que si algo hemos aprendido con la pandemia del Corona virus es la importancia del Estado en la organización de nuestra vida social. El auge del neoliberalismo en Chile nos hizo creer que el Estado era sustituible por el mercado y que solo merecía tener un rol subsidiario como lo declara nuestra actual constitución. Imagínate lo que sería esta pandemia si no tuviéramos un Estado robusto, crees que esto se podría resolver sólo con el juego de la oferta y la demanda? Yo no creo que el Estado deba regular absolutamente todo como en un sistema político totalitario, pero pienso que en Chile hace falta que el Estado intervenga en el comportamiento de ciertas áreas estratégicas, una de ellas es el suelo urbano para vivienda social. Sin intervención del Estado no es posible resolver ese tema, pues con puro mercado seguiremos generando una ciudad segregada socialmente.

Nuestro gremio está compuesto mayoritariamente por arquitectos de libre ejercicio profesional, lo cual hace que estemos muy afectados por la situación económica actual y que seguramente se prolongará bastante tiempo. La pérdida de empleos y la falta de nuevas inversiones para proyectos y obras de arquitectura es enorme. Nuestra oficinas se llevaron el problema para la casa y ahora estamos practicando la tele-cesantía.

Para enfrentar esto es necesario fortalecer tanto el sector público como el privado durante los próximos años. El Estado debe sostener a los más vulnerables y los colegas más jóvenes y los privados deberán crear empleos y agregar valor, no solo económico sino social a nuestro trabajo.

¿Hay esperanza que la pluma del arquitecto dibuje la ciudad del futuro, o estamos a la deriva de propuestas sin escrúpulos e inconscientes de la ciudad propiamente tal?

Ojalá que la ciudad del futuro no salga de la pluma de un arquitecto. Digo, no exclusivamente… sino de equipos multidisciplinares y de la visión consensuada de la ciudadanía organizada. La ciudad del futuro debiera hacerse cargo de los grandes temas que se han visibilizado en Chile con el estallido social del 18 de octubre y con la pandemia del Corona virus más recientemente. Temas como el equilibrio socio económico, la sustentabilidad, el cambio climático, que es una realidad no resuelta aunque no este en las noticias de primer plano, la accesibilidad universal etc.

Los arquitectos estamos disponibles con nuestra creatividad, con nuestra capacidad de gestión y nuestra organización nacional para incorporarnos en la noble tarea de co-construir un país más justo, más inclusivo, más ético y más estético.

Humberto Eliash

Arquitecto graduado en la Universidad de Chile (1975) donde también es profesor titular. Su oficina profesional se dedica a hacer proyectos de arquitectura de carácter institucional y uso público principalmente en el área de cultura y educación. Ha proyectado y construido miles de metros cuadrados en varios países de América Latina y ha escrito más de una docena de libros de arquitectura. Es presidente del Colegio de arquitectos desde 2018.

Tags

Colegio de Arquitectos de Chile, Eliash Arquitectos, Humberto Eliash Díaz, Presidente Colegio de Arquitectos de Chile

Contáctenos
Los campos marcados con * son obligatorios.
*
*
*
  
*
* Ingrese código: captcha