Iglesia de Saint-Jacques de la Lande de Álvaro Siza Vieira

Ubicada en una zona residencial al sur de Rennes, en el noroeste de Francia, la iglesia de Saint-Jacques-de-la-Lande, galardonada con el Premio Pritzker, es obra del arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira.

La principal preocupación del arquitecto al diseñar el proyecto fue poder integrar la iglesia en el tejido urbano existente. Una de las características del edificio es la forma circular en la segunda planta, que puede albergar hasta 120 personas, liberando la planta primera para las áreas sociales y administrativas.

Esta iglesia se insertará como un volumen independiente que se adapta al plan existente y las dimensiones de los edificios y espacios cercanos, existentes o previstos.

El programa se distribuye en dos niveles. El Centro Parroquial y la iglesia están en la primera y segunda planta respectivamente, con un sótano más pequeño para las áreas técnicas y de almacenamiento.

Dos volúmenes rectangulares se desprenden al oeste de este núcleo, enmarcando el atrio de entrada y abarcando toda la altura del edificio. Otros dos volúmenes cuadrangulares idénticos se encuentran al este, junto con un medio cilindro en voladizo que emerge del piso superior.

La parte central de la iglesia tiene capacidad para 126 personas. Una capilla lateral contiene la fuente bautismal, un ábside semicircular contiene la imagen de la Virgen y el tabernáculo, y una capilla lateral en el lado norte contiene el crucifijo.

Una plataforma elevada se extiende sobre las capillas, la base del altar y el púlpito.

Una plataforma cuadrada está suspendida sobre el espacio cilíndrico de la iglesia para controlar la luz que entra por el triforio y sujetar las instalaciones de iluminación y ventilación.

Este proyecto de la iglesia de Saint-Jacques de la Lande se ilumina desde arriba e indirectamente, reflejándose desde el techo y  rebotando sobre las paredes cilíndricas.

Otros dos pequeños espacios de luz se colocan sobre la imagen de la Virgen y la fuente bautismal.

La tectónica de este gran espacio ceremonial consta de muros de hormigón blanco con aislamiento interno. El detalle del encofrado del hormigón forma parte de la fachada de todo el edificio.

Finalmente, el mármol recubre el suelo interior tanto de la iglesia como del centro parroquial.

Fotografía:  João Morgado

 

Contáctenos
Los campos marcados con * son obligatorios.
*
*
*
  
*
* Ingrese código: captcha