Parque Bicentenario de Vitacura

El Parque Bicentenario de Vitacura de Teodoro Fernández es uno de los grandes proyectos que ha realizado la Municipalidad de Vitacura. Ubicado a un costado del río Mapocho, se ubica entre el nudo vial Pérez Zujovic y la calle Isabel Montt, siendo una de las principales áreas verdes de Santiago, con una superficie total de 27 hectáreas que se extiende a lo largo de la ribera oriental del río. Cuenta con alrededor de 4.000 árboles, de los cuales más de 1.300 son especies nativas.

Autor: Teodoro Fernández
Equipo profesional: Teodoro Fernández, Paulina Courard, Sebástian Hernández, Danilo Martic
Colaboradores: Patricio Mardones, Danilo Lagos, Martín Labbé, Tomás McKay
Superficie terreno: 30 hectáreas
Mandante: Ilustre Municipalidad de Vitacura
Cálculo: Cálculo estructural Santiago Arias
Mecánica de suelos: Issa Kort
Proyecto de riego: Camilo Besa, civilgolf
Proyecto de iluminación: Pascal Chautard
Fuentes ornamentales: Juan Luis Orellana, aquamaster
Proyecto instalaciones eléctricas: Luis Camus, proingel Ltda.
Proyecto instalaciones sanitarias: Claudio Sthandier
Año proyecto: 1999 (concurso)
Año construcción: 2006-2007 (1era Etapa) / 2014-2016 (2da Etapa)
Publicaciones: Artículo “Construyendo Ciudad: El Parque Bicentenario como proyecto fundacional de Vitacura” de Seminario “Vitacura: 20 años construyendo ciudad” págs 46-52. Ilustre Municipalidad de Vitacura. Septiembre 2010.
“Teodoro Fernández, arquitectura en el Paisaje”, Serie Monografías de Arquitectura Chilena Contemporánea, Volumen 19, Ediciones ARQ
Premios: Premio Nacional de Arquitectura en el año 2014
Fotografías: Sebastián Hernández, Dario Zambral, Francisco Saavedra, Evelyn Briceño, Victor Alegría, Isabel Montt, Carlos Palacios, Christian Iglesias, Enrique Poblete, Felipe Fredes, Francisco Saavedra (Agencia Uno), Alejandra de Lucca /Skyline Javier Carrasco.

El diseño del parque corresponde al arquitecto Teodoro Fernández Larrañaga, Premio Nacional de Arquitectura en el año 2014. Su asignación fue mediante concurso público en la que participaron reconocidos paisajistas. La primera etapa se entregó en diciembre de 2007; y la segunda, en noviembre de 2011.

En su diseño se distinguen tres grandes zonas:
El paseo Avda. Bicentenario: que se constituye en un gran mirador hacia el Parque y su entorno.
La Explanada Central: donde se desarrollan gran parte de las actividades de recreación propias del Parque (yoga, los lunes en las tardes, por ejemplo)
El talud; que se constituye como una pantalla visual y acústica del paso de los autos de la Costanera Norte y Sur.

El proyecto para el Parque Bicentenario de Vitacura es el resultado de un concurso convocado por la Municipalidad de Vitacura en el año 1999, en los terrenos que el Plan Regulador Metropolitano reserva desde 1960 para el denominado Parque de Las Américas en torno a la sede de la CEPAL.

Se trata de 30 hectáreas, cuyos límites son:
– Al oriente la nueva Calle Bicentenario lo separa de los terrenos destinados a diversos órganos del extranjero, con sede en Santiago (CEPAL, OMS, OIT, ESO)  y terrenos enajenados al parque que conforman diversos conjuntos de vivienda en altura y del barrio Nueva Costanera.
– Al poniente, el río Mapocho y el cerro San Cristóbal y sus infraestructuras de autopistas, Costanera Norte y Costanera Sur.
– Al norte, la calle Isabel Montt y el colegio Santa Úrsula, geográficamente el Portezuelo del Salto o La Pirámide.
– Al sur, la rotonda Pérez Zujovic y Av. Kennedy, geográficamente el Portezuelo Lo Saldes. Se trata de un proyecto fundacional.

La comuna de Vitacura es en ese entonces un territorio desprendido de la extensa comuna de Las Condes que debe pasar de ser periferia a encontrar su espacio central.  En una capital en constante y explosivo crecimiento y cambio como Santiago, las diferentes comunidades o comunas se ven permanentemente enfrentadas a dos desafíos:
– Cambio constante de límites interiores y periféricos.
– Alta densidad de tránsito vehicular hacia nuevas periferias, transformándose en corredores vehiculares.

Contexto del Parque
La comuna de Vitacura tiene un territorio privilegiado dentro de la cuenca de Santiago. Su límite norponiente está conformado por una cadena de cerros, desde el Alvarado al San Cristóbal, que tienen como centro el emblemático Cerro Manquehue, encintado por el torrente del Mapocho. Un límite que conforma un paisaje de gran fuerza y belleza escénica. El Parque Bicentenario ofrece la oportunidad de desarrollar este límite de carácter geográfico y paisajístico esencialmente único como espacio central de la comuna.

El proyecto del Parque Bicentenario establece un plan estratégico que ordena el desarrollo de estos terrenos al borde del río Mapocho conformando el límite poniente de la comuna transformándolo en centro de la misma. El proyecto orienta el diseño y genera un orden urbano y paisajístico que cautela la imagen integral de Vitacura, entre lo urbano y geográfico. Es en este sentido que el proyecto debe consolidarse,cuidarse y expandirse, de manera de cautelar este nuevo territorio conquistado como espacio público, con el fin de dirigir y resguardar el espíritu de la comuna como un barrio central que desarrolla su imagen de ciudad del siglo XXI.

Parque Bicentenario como buffer de transición entre geografía y trazado urbano.
El desafío de las ciudades para el siglo XXI es compatibilizar crecimiento y sustentabilidad, edificación y vegetación, ciudadanos y naturaleza, con acceso tanto a vehículos como a peatones, personas y animales, procurando una mejor calidad de vida.

El proyecto para el Parque Bicentenario se ha desarrollado como mediador entre la geometría urbana y su geografía, entre la ciudad y el paisaje, la arquitectura de Vitacura y la naturaleza del valle de Santiago. Paisaje conformado por unidades morfológicas de características especiales de escala urbana y pública, donde el uso masivo pueda darse en el goce al aire libre. Los parques y la infraestructura urbana han construido los bordes del río. Es así como desde comienzos del siglo XIX los tajamares pasaron de ser meras obras para la defensa frente a las crecidas a ser un paseo para los ciudadanos, que aprovechaban la brisa y las vistas que la apertura del río hace posible.

El proyecto para el Parque Bicentenario se desarrolla como una conjunción de dos modelos exitosos de parques junto al río en la capital: los paseos ordenados de grandes árboles del Parque Forestal y el Parque Balmaceda de flora endémica de la cuenca de Santiago en Providencia.

La idea de tajamar como paseo de borde, mediador entre la ciudad y su río, lugar desde el cual el parque se constituye en paisaje, ha sido recreado en el proyecto para el Parque Bicentenario como un paseo peatonal que siguiendo el trazado de la nueva Avenida Bicentenario, formaliza el borde oriente del parque y la comuna. Con trazados rectos, continuos y geométricos en diversos muros de contención, conforma el balcón del barrio y la ciudad hacia el parque, la caja del río y los cerros cercanos. Hileras de plátanos orientales al modo de un nuevo Parque Forestal.

El borde poniente del parque, junto al trazado de la nueva Costanera Sur, se propone como un gran talud de pendientes suaves que siguiendo la sinuosidad del río protege el interior del parque de la intrusión de estas vías y lo une paisajística y visualmente con la ladera del cerro San Cristóbal.

Entre estos dos límites, el urbano del tajamar oriente y el natural del talud poniente, se desarrolla el interior del parque en un espacio abierto y despejado, en la tradición de las canchas y pampillas de los espacios públicos en Chile, creando un espacio luminoso y asoleado.

En la tradición de los parques de la ciudad de Santiago, todos los situados en el borde del Río Mapocho, conforman una unidad verde tipo corredor ecológico. Se ha diseñado una estrategia de ocupación de este territorio que estructura los usos del mismo, manteniéndose flexible frente a los posibles cambios y necesidades emergentes del lugar, sin perder su carácter.

El parque se estructura a partir de dos bordes diferenciados: un borde urbano y geométrico al oriente y un borde natural y geográfico al poniente. Cada uno de estos bordes se transforma en paisaje del otro, separados y reunidos por el gran espacio central que anima y da unidad a ambos. Hacia el oriente la cordillera vista a través de la ciudad, al poniente el cerro San Cristóbal conformando una unidad con el parque.

El programa del parque se ha distribuido en forma homogénea a lo largo del mismo. Y cada uno de los espacios tiene características especiales.

En el sector norte se ha dispuesto una laguna para el acopio del agua de riego. Diseñada como un jardín palustre, pone en evidencia el carácter de corredor ecológico que el parque debe cumplir, asentando diversas especies de peces y aves.

Las más llamativas son dos parejas de cisnes de cuello negro, que con los años se han multiplicado hasta llegar a ser hoy cerca de treinta ejemplares que atraen a su vez a gran cantidad de otras aves constituyendo un espacio emblemático y atractivo para sus visitantes y vecinos, sobre todo para los más pequeños.

El sector central está caracterizado por la ubicación del Centro Cívico Comunal dispuesto junto al acceso que enfrenta la calle Alonso de Córdova. Una plaza de carácter cívico se ha diseñado sobre los estacionamientos. Construida como una bandeja de forma elíptica que flota sobre el parque hace de elemento orientador entre el paisaje, el parque y el edificio municipal.

El Centro Cívico Comunal, las diversas instituciones en torno al edifiio de la CEPAL y el eje comercial de Alonso de Córdova y Nueva Costanera irán así conformando este espacio central y característico de la comuna de Vitacura.
En el sector sur, junto al puente Lo Saldes, acceso emblemático a la comuna, el espacio central del parque se hace más amplio. Un nuevo Museo Astronómico para Santiago, una nueva cafetería, la sede del Club de Jardines, junto a un amplio espacio para eventos masivos enfrentando el edifiio CEPAL, caracterizarán este lugar del parque.

Al pie de los cerros
En el sector en que se ubica el Parque Bicentenario el río y sus autovías corren a los pies del cerro San Cristóbal. Esta situación conforma un espacio único en la capital, por cuanto permite unir visualmente el parque al cerro en un espacio continuo y enfrentar directamente los espacios urbanizados de la comuna con su límite geográfico. Para proteger el parque de la intrusión de las vías rápidas a ambos lados del río y asegurar su intimidad, se ha construido un macizo arborescente denso y continuo en el talud poniente. De este modo desde el paseo oriente y desde las explanadas centrales se conforma una unidad entre el cerro y el parque.

La orientación del Parque Bicentenario en sentido norte-sur, lo diferencia de otros sectores de la ciudad en que el río corre de oriente a poniente. Su forma alargada conforma el parque como un valle abierto, siempre iluminado y asoleado, con prados en suave pendiente orientados hacia el portezuelo de La Pirámide y el Manquehue al norte y hacia la ciudad con sus grandes edificios al sur.

El Parque Bicentenario propone diversos programas para actividades al aire libre apoyadas en la topografía y el paisaje del valle de Santiago en Vitacura, lugares en los que realizar diversas actividades, reunirse o simplemente contemplar la naturaleza.

Laguna artificial donde residen los cisnes de cuello negro. Al fondo los edificios del borde sur del Parque Bicentenario

Desafíos del Parque
Los principales desafíos planteados al futuro del parque se dan tanto al interior como al exterior del mismo. Se debe evitar su destrucción al interior, ya sea por la presión por nuevos estacionamientos, programas de uso masivo, o por la intrusión de nuevas infraestructuras viales (Costanera Sur y sus atraviesos por ejemplo). El parque tiene la oportunidad de convertirse en el nexo natural de las comunas centrales con el oriente de Santiago y su geografía.

La inserción de construcciones se realiza en su perímetro, dejando la explanada libre, con recorridos de maicillo y agrupaciones de especies vegetales.

El parque puede y debe ser el nexo de unión entre la comuna y el Parque Metropolitano así como unirse a los parques de rivera del río hacia el centro y el oriente. Las obras viales en la rotonda Pérez Zujovic y en el Puente Centenario lo han desconectado peatonal y urbanamente de la comuna de Providencia y los cerros de La Pirámide y El Salto, así como de los sectores oriente de la comuna. Por otra parte, el Parque no sólo es un espacio para el esparcimiento libre de vecinos y ciudadanos, también es un espacio de la naturaleza en la ciudad. Tienen derecho a él tanto las personas, niños y adultos, como las plantas, los árboles, pájaros y animales que pueblan la cuenca de Santiago, si queremos un futuro mejor para todos.

La conexión entre estos dos parches o zonas (lo verde y lo urbano), se realiza por medio del agua, a través de corredores tipo piletas o lagunas, en el caso del Restaurant Mestizo.

Accesos
Los cinco accesos del Parque Bicentenario de Vitacura en planta.

Lado Poniente entre Avda Alonso de Córdova y Rotonda Pérez Zujovic
  Alonso de Córdova por Avda Bicentenario: Este acceso cuenta con rampa inclusiva y se accede al sector de eventos masivos en el Parque.

  Rotonda Pérez Zujovic por Avda Bicentenario: Este acceso cuenta con rampa inclusiva, estacionamiento vehicular y baño.

Infraestructura Lado Poniente
Paseos peatonales
Baños
Bebederos
Estacionamiento vehicular
Laguna con plantas acuáticas y muelle para la práctica de embarcaciones radiocontroladas
Juegos infantiles para niños de 5 a 12 años
Juegos infantiles para niños de 1 a 6 años
Máquinas de ejercicios
Explanada para eventos masivos

Lado Oriente
Entre Isabel Montt y Avda. Alonso de Córdova

  O´Brien por Avda. Bicentenario: Cuenta con rampa inclusiva y estacionamiento vehicular. Se accede al Centro Cívico, Juzgado de Policía Local y Juegos Infantiles en el Parque.

  Espoz por Avda. Bicentenario: Este acceso cuenta con rampa inclusiva, estacionamiento vehicular y baño. Se accede al Vitamayor en el Parque.

  Isabel Montt por Avda. Bicentenario: Este acceso cuenta con estacionamiento y se accede al Restaurant El Mestizo en el Parque

Infraestructura Lado Oriente
Paseos peatonales
Paseos de las esculturas
Baños
Bebederos
Estacionamiento vehicular
Cafetería Bonafide en la Plaza del Centro Cívico
Carro de helados
Restaurante El Mestizo
Vitamayor
Mesas de ajedrez inclusivas (especiales para ciegos)
Laguna artificial con un ecosistema de aves, peces y especies vegetales
Juegos infantiles e inclusivos para niños de 5 a 12 años
Cuentacuentos, área de juegos para niños de 1 a 6 años
Paseo de las esculturas
Máquinas de ejercicios

Propuesta de Paisajismo
Los 314.314 m2 de área verde cuentan con alrededor de 4.000 árboles, de los cuales más de 1.300 son especies nativas, extensiones de césped, área de actividades, laguna artificial con ecosistema de plantas acuáticas, peces y cisnes de cuello negro.

El Parque posee dos lagunas artificiales, norte y sur, con fauna y flora determinada, respectivamente:
Laguna Norte: Constituye un verdadero ecosistema, en el cual conviven cisnes de cuello negro, flamencos y peces. También han llegado en forma natural garzas y taguas.

Laguna Sur: Cuenta con plantas acuáticas como nenúfares, equisetum, espadas de la amazonas, entre otras.

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