Omnibus House de Gubbins Arquitectos

El arquitecto chileno Pedro Gubbins diseñó esta residencia de concreto como un refugio rural para él y su familia y la ha equilibrado sobre un muro de piedra seca. La residencia larga y estrecha está construida en la ladera de una colina y la pared debajo de ella funciona como un retén contra el paisaje en pendiente.

Arquitectos: Pedro Gubbins Foxley, Víctor Gubbins Browne.
Constructora: Víctor Reyman.
Calculista: Soler y Asociados.
Instalaciones Sanitarias: Patricio Moya
Electricidad: Marcelo Silva.
Iluminación: Pedro Gubbins.
Instalación Aluminios: Arnaldo Sulantay.
Área construida: 180 m2.
Superficie Terreno: 5000 m2.
Año: 2003.
Publicaciones: Dezeen, ArchDaily, Contemporist.
Fotografías: Marco Mendizabal.

Gubbins quería que la casa estuviera visualmente vinculada a los espacios al aire libre de su ubicación en el bosque, por lo que diseñó el volumen de concreto con tramos de acristalamiento que se extienden a través de sus fachadas más largas, lo que permite vistas a través del edificio.

“Todos los problemas con la privacidad se resuelven debido a la pendiente de la ubicación”
“Hay vecinos, pero están lo suficientemente lejos como para no tener contacto visual, además de que todos los troncos de los árboles ayudan”.
(Gubbins arquitectos para entrevista con Dezeen Magazine)

Una de las características más destacadas de la casa es una escalera de hormigón que atraviesa su centro, conectando las habitaciones en el piso principal con una entrada en el piso de abajo y una terraza en la azotea. Los corredores corren a ambos lados del edificio, mientras que las habitaciones están dispuestas en secuencia entre ellas. Las divisiones acristaladas dividen la sala de estar y el comedor, a ambos lados de la escalera, mientras que las tablas de madera separan las habitaciones en el extremo occidental. Las paredes de concreto están expuestas dentro del edificio, además de pisos de concreto pulido que atraviesan cada habitación.

Memoria de los arquitectos

La casa Ómnibus está ubicada en la cercanía de la Quebrada de Aguas Claras, en lo alto de la entrada a Cachagua viniendo desde Laguna de Zapallar, en un terreno con suave pendiente y rodeado de altos y numerosos eucaliptos, y que enfrenta a la cadena de cerros que rodea Cachagua y Zapallar, con una vista lejana del océano Pacífico. La vivienda bajo la forma de un cuerpo horizontal rectangular de 23,5 [m] de largo x 7,00 [m] de ancho y 3,50 [m] de alto, está instalada sobre un zócalo, desde donde se ingresa subiendo al piso principal y a continuación al techo terraza.

La vida y el espacio del ocio
Con el fin de romper la estacionalidad que los recintos típicos de una vivienda presentan en general en la arquitectura urbana: cocina, estar-comedor, dormitorios, esta vivienda plantea una doble circulación que descompone esos recintos para constituirse en el día, más que una suma de individualidades, en una suma de lugares complementarios entre sí, dando origen a una forma de habitar lejana de la ciudad, y cercana al juego.
La construcción de esta perspectiva longitudinal al interior del cuerpo, mediante la utilización de una cubierta de hormigón de forma irregular , aumenta la sensación de amplitud y continuidad de cada recinto con el total y el entorno, mediante transparencias, reflejos, luminosidad transversal y vertical.

Habitar el exterior desde el interior
Habitar el exterior en una vivienda de descanso se produce no sólo a través del recorrido del propio lugar y el bosque, sino que a través de la casa, la cual ofrece a su vez y a través de su propia estructura y disposición, la posibilidad de redescubrir nuevas perspectivas desde la altura del techo terraza; desde la terraza posterior a través de la sala de estar; desde el corredor o galería junto a la fachada principal o cobijado en el zócalo. Una arquitectura con trazos de sustentabilidad. La fachada principal de 23,5 [m] por 3,1 [m] de altura debido a su orientación norte, ofrece la posibilidad de transformarse en un gran captador de radiación solar que entregue en las noches la temperatura acumulada en el dia por la masa propia, pisos, muros y losas de hormigón.

La construcción y la materialidad
El uso del hormigón como aglutinador de una masa necesaria en el lugar, y su color, necesario complemento de los árboles existentes, abren la posibilidad de grandes luces y el uso de diferentes texturas, producto de los moldajes de tabla de la barraca del lugar.

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Gubbins Arquitectos, Omnibus House, Omnibus House de Gubbins Arquitectos, Pedro Gubbins Foxley, Víctor Gubbins Browne

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